4. ALE PASTORE

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BLUE JEANS
Para mamá
 
Mi abuela tejía todos los días
desde un gran ventanal
mirando la copa de los árboles
y el vaivén de sus ramas.
Mi madre, alejada
pintaba de vez en cuando
desde la proximidad del silencio.
Ella lo hacía sobre un lienzo húmedo
donde brillaba algún hilo vivo.
Mi madre era más talentosa con las manos
y no supo cómo conectar con ellas,
mas sí lo hizo con todo aquello
que dibujaban sus ojos.
Quizá aprendí mucho más de mi madre,
en ese intento de dar puntadas a un lienzo,
quizá mucho más que de la misma abuela,
más siempre en memoria de ella.
Una y otra vez apretando la sien,
en sentido de lo que arroja el tiempo
y no,
yo hoy no sé tejer, solo sé pintar.
Esta que soy yo,
encontró arte en lo que toca,
en ese intento de cubrir de vida
el sonido y el instante.
Tejer
bordar
sacudir
brillar
la vid
los lienzos
más lienzos y una canción.
Tanto, tanto, amor.
Es inútil
Nada vuelve, ni aun levantando un altar a lo perdurable,
solo estos jeans que llevo cada vez más añejos
y acercan a quienes siempre rezo por las noches.

 
SILABEANDO TUS SENTIDOS
 
Déjame viajar en el tren de la tarde
donde muere el sonido,        
donde los bosques leves
reposan sobre pétalos de flor.
Déjame encontrar en mi mente plana
la copa del tinto que bebimos lentamente,
deleitando la boca, silabeando
sobre tu lengua los sentidos.
Déjame purgarte de un mordisco la memoria,
para nunca más disolvernos
para sentir el mundo en tus labios
y ser yo, el último beso arrancando tu tristeza.
Déjame amarte desde el cenit que carcome tus entrañas.
Déjame,
       grábame,
              atiéndeme
Soy un páramo hambriento
la hondura que empaña
la rama que resquebraja la carne.
Déjame ser el mundo que llega para poder vivir.
 

 
TODO CUANTO SANGRAS
 
Háblame
¿En dónde duermes?
¿Por dónde cayó tu sangre?
¿Cómo la salvo del abismo?
¿Cómo atiendo la herida?
Ofréceme tu boca,
deja sea ella suture todo
cuanto sangras.
Duérmete cerca a mi pecho
que ya he sido derribada.
Cobíjame aquí,
contigo.
Nace en mí,
nómbrame.
Aún es posible.
 

 
HE MUERTO MIL VECES
 
Ante ti he muerto,
y con ello muere
mi amor de ti,
muere mi sombra
sobre más sombras
y mis labios yermos
escapan de existencia.
Ante las miradas
hemos muerto,
se han cerrado
nuestros ojos fríos,
sin curvas ni penas
ni versos de amor.
He muerto y muerto
He muerto y muerto
y mil veces muerto.
¿No escuchas?
¿Dónde vives?
¿Dónde quedó el hogar?
Esta casa mía
se ha ido para siempre,
ha cruzado el ventanal,
me he plantado
en medio de la calle
para escuchar los versos
de los jilgueros cantores.
Siguen cantando
en este silencio,
hay silencio hoy en la calle
y aún así hay canto
sobre esta ciudad.
El oleaje no muere
se lleva las lágrimas
y con ellas mi muerte.
He muerto y muerto
y mil veces muerto.
Y no me verás morir.
 

 
EVOCACIÓN
 
A mis hermanas Claudia y Milena.
 
1
Corazón, mar de costas misteriosas, su alborecer en la arena húmeda se mezcla con la sombra descolorida, mientras gaviotas incesantes pasean entre cielos ventosos y acantilados, que ni el ruido del vuelo alado se disipa, cuando nace el día y baña nuestra inocencia.
 
2
Y retorna la claridad cuando me pierdo en una sonrisa diluida en los cristales de mi infancia. Tres vestidos, tres pares de medias y zapatos blancos, tres atentas miradas a un mismo cielo, me recuerdan que no existe niebla que perdure y que la distancia también es un nudo que amarra el tiempo.
 
3
Sentada junto a mi mar, en su orilla — El fondo de la vida — escena que invita a toparme con ellas, para cubrir mi cuerpo de agua y mis labios de sal. El sonido permanece y también borra, alejándome de todo aquello que revolotea, y mientras el cielo cubre la memoria, nacen geranios de luz como ofrenda, sin preocuparnos a donde alumbren.
 
4
En la sombra duerme la pureza del aire, las hojas son la espera del sonido tenue, el silencio busca consuelo y esperanza, la casa en que crecí es el alféizar que me sostiene, el hogar que me acopla, el ocaso que siempre cae sobre todo aquello que no tiene voz.
 

 
Ale Pastore - Seudónimo de Alessandra María Chávez Maggi. Es poeta peruana. Nació y creció en Lima. Comunicadora de profesión, artista multidisciplinaria y mediadora Cultural. En la actualidad escribe una columna semanal en el Diario “Poder Edomex” de México. Poemas suyos han aparecido en diferentes revistas nacionales e internacionales, siendo traducidos al Italiano, Inglés, Griego y Portugués. Cofundadora de Latidos del Alma, organización que apunta a una transformación social a través de la lectura, mediante la instalación de Bibliotecas Comunitarias. En el 2020, publica “La distancia del tiempo” (Gambirazio Ediciones), su primer libro. Este 2022 publica su segundo libro de poemas titulado “Todavía Oscura”.
 
Twitter: @_alepastore